PGC 4

Capítulo 4: Déjala seguir esperando.

Justo cuando la niñera Wang levantó una esquina de las cortinas de la puerta, Han Yunxi pisó su mano con el pie, preguntando en un tono oscuro: «¿Quieres invitarme a salir antes de que la hora auspiciosa llegue?».

«¡N-no! Fue… fue un accidente, ¡un accidente!», explicó la niñera Wang, sin atreverse a gritar por el dolor. Sólo entonces Han Yunxi la liberó, retirando su pie con gracia para inclinarse perezosamente contra las paredes del sedán.

La familia Han solía tratarla cruelmente, pero ellos no habían estafado a Han Yunxi por su boda. El interior del sedán era espacioso y cómodo, perfecto para dormir. Ella no sería tan estúpida como para marcharse y regresar mañana. Si ella realmente se iba, no había ninguna promesa de que no la retrasarían y no perdería la hora auspiciosa de nuevo.

El Duque de Qin no se atreve a obstruir las órdenes del emperador, pero ellos pueden intentar todo tipo de tácticas dilatorias.

Al final, seguiría siendo ella quien se llevaría la peor parte. Aunque Han Yunxi no quería casarse, sabía que debía cruzar las puertas de la residencia del Duque de Qin. De lo contrario, cuando el palacio viniese a buscar culpables, ella sería empujada como el chivo expiatorio. El matrimonio del duque con una esposa oficial era la charla de la ciudad. Las noticias de ella aguardando en la entrada definitivamente se abrirían camino hasta el palacio imperial. Cuando ellos empiecen a prestar atención, la familia del duque no tendría otra opción más que dejarla entrar mañana.

Pensando hasta aquí, Han Yunxi se movió a una posición más cómoda antes de sentirse lo suficientemente segura para dormir.

En ese momento, la Gran Concubina Yi, quien vivía en confort y disfrutaba de su alta posición, había perdido su calma habitual. Ella personalmente se apresuró hacia las puertas laterales y vio el rojo sedán a través de una abertura. El rostro que ella siempre cuidó muy bien se tornó un poco espantoso.

«Mufei (1), esta tal Han Yunxi es tan extraña. Todos los rumores dicen que es tímida, pero ¿cómo se volvió tan atrevida hoy? El palacio acaba de enviar gente para preguntar cuál era el problema», dijo Murong Wanru (2) en una voz ansiosa.

Ella era la hija adoptiva de Gran Concubina Yi. Amable, virtuosa y dócil; había servido a la Gran Concubina Yi desde muy joven y era más cercana con ella que cualquier otra hija de carne y hueso. Un simple ‘mufei’ de sus labios era suficiente para definir su posición dentro de la casa del Duque de Qin.

«¿Esta fea mujer se atreve a pelear conmigo en mi puerta?”». Gran Concubina Yi entrecerró sus ojos con una horrible expresión, deslizando un dedo a través del cuello para señalar a Murong Wanru que matara a la intrusa.

El rostro de Murong Wanru se llenó de pánico. «¡Mufei! Si la persona muere en nuestra puerta, ¡sería tan desafortunado! ¿Qué si el emperador inculpa a mi hermano mayor?».

Había guardias vigilando alrededor de la casa del Duque de Qin también. Sería difícil explicar una muerte en su puerta, especialmente con la capital entera observando los eventos. Gran Concubina Yi no era estúpida y llegó a esta conclusión después de reflexionar cuidadosamente. «¡Bien, entonces! ¡Así que ella está decidida a quedarse aquí descaradamente! Tsk, ¿cómo pudo esta horrenda mujer tramar tan profundamente?».

«Mufei, ¿qué hacemos ahora? Cuando mañana llegue la hora auspiciosa, ¿abrimos o no las puertas?», preguntó Murong Wanru desesperadamente.

«Hmph, ya que tanto quiere entrar, ¡entonces la dejaremos entrar! ¡Me gustaría ver cuánto tiempo puede quedarse!». Gran Concubina Yi no atraería ninguna atención. Sin importar qué tipo de cosas sucedieran dentro de la residencia del Duque de Qin, nada saldría jamás. Murong Wanru sólo pudo asentir con la cabeza en aceptación, pero un destello de autosatisfacción brilló en sus ojos.

Ella había esperado hace mucho tiempo que Han Yunxi entrara por las puertas. Gran Concubina Yi tenía la intención de emparejar a Murong Wanru con el Duque de Qin. Desafortunadamente, su estatus de nacimiento era insignificante y bajo, por lo que no tenía posibilidad de ser su esposa, sólo una concubina secundaria. Lo único que ella temía era que alguien poderoso e influyente robara la posición posición de esposa principal.

Esta Han Yunxi con su aspecto arruinado era sólo una herramienta utilizada por el emperador para humillar al Duque de Qin. Tanto él como mufei sólo la odiarían y despreciarían, sin darle la oportunidad de cambiar sus posibilidades. Si la esposa adecuada, seleccionada por la Emperatriz Viuda, pudiera morir, entonces la posición quedaría abierta. Este era el final más ideal para Murong Wanru.

Murong Wanru estaba de buen humor mientras sostenía la mano de Gran Concubina Yi y la acompañaba de regreso cuidadosamente.

«Aye, si la Emperatriz Viuda pudiese emparejarte con Feiye, entonces el deseo de mi vida sería cumplido». Gran Concubina Yi palmeó suavemente la mano de Murong Wanru, llena de remordimientos.

«Mufei, Wanru sólo quiere servir a tu lado por el resto de mi vida», declaró Murong Wanru apresuradamente.

«Todavía puedes servirme por el resto de mi vida si eres mi nuera. Cuando no tengas nada que hacer, ve a visitar al Duque de Qin en su estudio, ¿entendido?». Gran Concubina Yi sonrió.

La cara de Murong Wanru casi se puso roja cuando bajó su cabeza. Era una vista que cualquiera podría amar e hizo que Gran Concubina Yi la quisiera aún más.

«Mufei, el duque debería regresar esta noche, ¿verdad? De lo contrario, ¿quién pateará la puerta del sedán nupcial (3) mañana?», preguntó de nuevo Murong Wanru.

«Es mejor si no hay nadie para patearla. Ella puede seguir esperando dentro». El tono de Gran Concubina Yi sonó como si estuviera discutiendo el clima.

 


(1) Mufei (母妃) — literalmente “madre concubina”. Una forma respetuosa de referirse a una suegra que era la concubina del emperador.

(2) Murong Wanru (慕容宛如) — Murong es un apellido de dos caracteres. Mu puede significar “admirar, anhelar”; Rong es “mantener, tolerar/permitir, expresión facial”; Wan es “sinuoso, tortuoso”; Ru es “como, como si, superar/exceder”. Wanru todo junto también significa “simplemente como”.

(3) Patear la puerta del sedán nupcial (踢轿门 / tijiaomen) — En la antigua China, el novio tradicionalmente pateaba la puerta del sedán de la novia antes de aceptarla dentro de su familia. Esto tenía como fin asegurar que el esposo no sería dominado por su mujer, y la esposa no se defendería/resistiría/lucharía en el futuro.


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